PRENSA Y COMENTARIOS

 12-09-2011  ELCHE (ALICANTE)

Acuarelas y obra gráfica de Lola Catalá en la Galería Sánchez y Juan

[Img #7294]
Entrenamiento - acuarela, bastidor de madera - 100x150 cm
En el jardín de la infancia recreado por Lola Catalá sigue creciendo las flores del recuerdo. Es en sus acuarelas de transparencias mantenidas, que iluminan los trasfondos de un existencialismo cuyas raíces renueva la sucesión de etapas. Página alegre con experiencias cargadas de remembranzas que la artista abre al público en la Galería Sánchez y Juan en este inicio de curso.

Son pinturas trazadas con la técnica de la acuarela donde la artista recrea momentos de la niñez, juegos en la plaza a la salida del colegio, corros juveniles, confidencias e ilusiones. Porque en cada proyecto de vida hay un mundo que despunta, y objetivos apenas conocidos que crecen y maduran como el amanecer, con la luz, para irse gozando como si fuesen nidos. Es una pintura basada en su dibujo narrativo que va adquiriendo con la técnica de la  acuarela el riego necesario para que la cuestión crezca y sea mucho más que una esperanza. 

Acuarelas y con ellas obra gráfica que es otra técnica para presentar una realidad recurrente donde la pintora, desde su realidad adulta, entra en los corros de la infancia para intentar de rememorar los deseos, intenciones y preocupaciones de quienes juegan en ese principio social -colegas, compañeros de colegio, vecinos, parientes, pandilla- que ya anuda presente con porvenir. Tema que Lola Catalá mantiene vivo en la exposición abierta en la Galería Sánchez y Juan, de Elche, calle Hospital 7, hasta el 27 de septiembre. (prorrogada hasta el 15 de octubre)
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LOLA CATALÁ MUESTRA SUS UNIVERSOS
MÁGICOS CARGADOS DE SIMBOLÍSMO

Galería de Arte MAR (Grupo Escolá), Zaragoza.
Del 7 al 27 de junio de 2011.


En la Galería MAR, de Barcelona, el grupo Escolá presenta entre los días 7 y 27 de junio, la obra más reciente de la artista madrileña Lola Catalá, una mujer en constante proceso de investigación plástica, plena de sugerencias, dentro de una imaginación creativa de mucho calado, y con una formación sólida en contenido y en continente artísticos. Decimos esto porque Lola utiliza tanto la acuarela como el óleo, el grabado y otras materias más actuales, para lograr obras de un colorido y una presencia variada y muy especial, llena de sensibilidad y una personalidad que la ha llevado en poco tiempo al éxito y al logro de importantes premios, como el conocido “Francisco Carretero”, o el Certamen Primavera de las Artes.Sus acuarelas tienen algo de interioridad personalísima y un tanto cargada de misterio, en las que los personajes parecen querer jugar con el espectador, a la vez que se esconden, hacen deporte, se mueven constantemente, plenas de la intuición de su creadora, que a la par que con su conocida maestría nos lleva a aventurarnos por terrenos simbolistas, en los que un árbol, por ejemplo, puede llegar a convertirse en cómplice de la oculta realidad. Es sabia en captar los espacios y en colocar a los modelos humanos ante un plano o ante cuatro paredes, para por medio de reflejos, transparencias, cuerpos en acción, o espíritus indeterminados, logran hacernos ver lo que sus personajes quieren hablarnos y para que podamos dialogar con ellos.
No quedan sus acuarelas o sus óleos en meros materiales, no son agua o aceite, sino que también se apodera del grabado, del acrílico, de la mezcla de materiales; pero sin dejarse dominar por dicha materia, sino todo lo contrario, es la propia Lola Catalá la que impone a la vez dominio y personalidad, símbolo y poesía, movimiento o quietud, tranquilidad o inquietud. Todo está bajo la batuta de su propia intuición.
Por todos los lugares que ha pasado su arte ha dejado huella profunda, y su nos hace jugar con pájaros, flores o mariposas, o nos hace montar en bicicleta, nos deja en el ánimo la sensación inevitable de que, a los propios espectadores, nos ha convertido también en protagonistas involuntarios de sus obras, como si nos hiciese entrar en mundos mágicos, en los que las fantasías nos retrotraen a la más inquietante y pasada de las infancias, fruto de una estupenda imaginación, que no tiene nada de brujería, pero que a veces no nos importaría que así fuese.

PEDRO J. ORTEGA


Lola Catalá - AcuarelasLola Catalá - Acuarelas
¿Cuántas  veces el ser humano no ha deseado regresar a la infancia? ¿En Cuántas ocasiones no han sido añorados la escuela, los juegos o las travesuras? Lola Catalá (http://lolacatalasanz.blogspot.com) se permite “regañar” al espectador y ofrece en la Galería Mar del Grup Escolà una entrañable muestra de su arte, a través de una selección de acuarelas y grabados, donde la infancia es protagonista.
Niños que juegan en imaginarios bosques o en flotantes atmosferas, a través de la transmisión de un lenguaje, donde formas, luz y color componen visualmente unas piezas llenas de candor, pero también de equilibrio.  Ese retorno a la infancia que la artista reclama al mundo adulto, demasiado inmerso en la contundente realidad, sin apenas percibir que ha dejado olvidado en el recuerdo, el compañerismo y la alegría de creer en un mundo lleno de ilusión y fantasía.
Lola Catalá - GrabadoLola Catalá - Grabado
Juego cromático en tonos suaves, que denotan calidez y dulzura, pincelada fluida y vital, en constante movimiento impregnando de esa sensación la obra,  luminosidad suave,  matizada de ciertas intensidades,  que invitan al espectador a la nostalgia, además de  una excelente composición en la estructura –nacida en Madrid,  Lola Catalá inició sus estudios pictóricos a los 9 años, de la mano de la maestra pintora Ortiz de Zárate – la artista sin lugar a dudas,  muestra su buen hacer y su gran experiencia - actúa como jurado en diversos Certámenes y patrocina dos premios de pintura en España -  a través de una obra alegre, vitalista, rica en sentimientos pero ante todo, llena de recuerdos.
Interesante también destacar  sus grabados, realizados con diversas técnicas. Sin desmerecer su obra acuarelística, es mucho más interesante en el grabado, a través de la utilización de diferentes grosores de papel, y donde su dominio del dibujo queda patente.
Lola Catalá recomienda al observador a través de sus trabajos, el tener a los años de infancia como memoria constante de que el ser humano jamás ha de olvidar su esencia infantil. -
GALERÍA MAR – Grupo Escolà
C/ Pau Claris, 120   BARCELONA
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Del 13 al 26 de Mayo


GALERIA ESPACIO 36, Zamora    http://www.espacio36.net/

Pues Lola nos dice que juguemos y jugamos. Lola nos invita a volver al único pasado que se nos antoja limpio, libre de convencionalismos y de poses que no son nuestras. Lola se detiene en el instante en que debimos parar la noria de la vida, esa noria que gira, vertiginosa, hasta romper la ilusión, hasta hacer del niño hombre y viceversa.







Lola Catalá ha vuelto a la Galería Espacio 36 como si no se hubiera marchado. Hoy es una sala diferente, nueva, pero de idéntico posicionamiento. Una sala que da cabida al ARTE, con mayúsculas y a los artistas que no solo muestran su modo de hacer, su técnica o su destreza, sino también su sensibiliad y la emoción contagiosa.
Los niños corren, saltan, ríen o se pelean. Los niños que Lola Catalá nos muestra son esos niños que fuimos y añoramos. Los niños que todavía somos.
posted by Concha Pelayo
http://porelcaminoverde.blogspot.com/2011/05/los-espacios-para-el-juego-de-lola.html
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COPE LEON
Entrevista 24 de Enero de 2011 por Esther Peñalba www.cope.es/leon 
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DIARIO DE LEON  20 de Enero de 2011
Publicado por Marcelino Cuevas en 08:22

Lola Catalá muestra en León los secretos del grabado
La pintora, que expone en la sala Bernesga, hará esta tarde una demostración de estampación de grabado.
La pintora y grabadora Lola Catalá hará esta tarde, a partir de las siete y media, una demostración de estampación de grabado en la sala Bernesga, coincidiendo con la exposición, Acuarelas y Grabados de Lola Catalá. Para ello ha instalado en la propia galería un tórculo en el que imprimirá varias de sus obras. Al finalizar la demostración de grabado se regalará un grabado de la artista entre los asistentes.
A Lola Catalá le interesa especialmente la acuarela, aunque no evita otras técnicas pictóricas y de dibujo. En sus cuadros predominan los grupos de personas. En un principio y cuando su temática se refiere a grupos de adultos, podríamos encontrar en sus obras ciertas concomitancias con los trabajos de Genovés. Su temática tiene algo de existencialista y de irreal. En sus cuadros aparecen personajes sin rostro que caminan hacia la nada sin un motivo aparente.
Pero en la exposición que estos días podemos ver en León la temática ha cambiado radicalmente. Sigue habiendo grupos, pero en este caso de niños, alegres reuniones infantiles en las que se juega, se corre y se salta con toda la vigorosa plenitud de la infancia feliz.
Lola Catalá es pintora de recursos, de técnica depurada y dibujante sin complejos. Sus figuras están enfocadas desde las más difíciles perspectivas y resueltas de forma espléndida. En la parte de la exposición dedicada al grabado deja claro que la línea para ella no tiene secretos. En cuanto al color, la pintora huye de los tonos primarios y emplea una elegante gama de grises y marrones que contrasta poderosamente con las divertidas figuras infantiles que representa.
Lola Catalá sorprende por su particular manera de entender la acuarela, con empleo de nuevos soportes y acabados en barniz que ofrecen resultados transparentes y sólidos al mismo tiempo. La pintora transita hacia formulaciones visuales cada vez más personales y arriesgadas, dentro de una continua evolución que la lleva a un universo lleno de poesía.

Por Belén Bueno el 2 de November de 2010 en Exposiciones

Si hay algo que caracteriza las acuarelas de Lola Catalá es la innovación y el amor por su trabajo. Su obra es es un claro ejemplo de las amplias posibilidades que ofrece la acuarela.
En el transcurso de los últimos años la acuarela ha cambiado sustancialmente y Lola Catalá es artífice importante que, sin olvidar los fundamentos de la acuarela, añade nuevos esquemas, nuevos leguajes, nuevos senderos por los que explorar sin alejarse de los cánones clásicos. Y esa inquietud, esa búsqueda de una expresión propia hacen que su pintura evolucione y se enriquezca. El resultado es una obra impresionante, llena de frescura, de bellísima factura y donde se destaca su creatividad a la hora de manejar los colores, con iluminaciones de ritmos tonales plenos de vibración acompasado por el dibujo.
La artista madrileña nos ha traído a la sala Salduba una colección de acuarelas con texturas que nos sorprende y sin la protección del cristal, siendo una suave capa de barniz la que hace de función protectora, son acuarelas que nos emocionan al tocar temáticas intimas, mezclando arte y vida, nos transmite su sensibilidad creadora reviviendo momento irrepetible de nuestra vida.
Continuidad de sus acuarelas son sus creaciones de grabados. Lola Catalá esta considerada como una gran maestra del grabado y que junto a su marido Blas Ferreras estampador nos han realizado una demostración de la estampación haciendo que muchos conozcamos algo mas sobre esta técnica.
Texto Galería Salduba
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Lola Catalá …de la forma evocada

 Se ha escrito que la mujer es más artística que artista... Pudiera parecer que buscásemos lo anecdótico a través de la palabra más que la justeza descriptiva y real que ésta debería expresar. Ciertamente, hoy asistimos a una ceremonia de la banalidad en la que el deseo de apariencia busca el titular sin reparar en aquellos aspectos que nos puedan acercar al compromiso y al ser más que al estar.

En este sentido, las formas evocadas por Lola Catalá, buscan su realidad, su sitio en una sociedad que, desde antiguo, les ha negado el pan y la sal y, de modo muy tenaz, el lugar que les corresponde o, para mayor precisión en el decir, el que les hubiese correspondido. Son mujeres en fin, evocadas desde la forma, cuya sustancia pasa a ser ideología y, en consecuencia, estado de pensamiento. Sí, mujeres en grupo, o mejor agrupadas en busca de un norte que siempre les ha pertenecido.

Así estas formas de levedades acuosas y trasparentes nacidas en el papel desde la alada y sutil claridad de la acuarela y el pulso firme de la pintora Lola Catalá que las evoca como formas trasparentes, jugosas de color mecidas entre el ayer y el hoy que nos ocupa.

MIGUEL VIRIBAY. Académico de la Real Academia de Bellas Artes de Granada

Lola Catalá… intensa y delicada expresividad
Fue muy temprana la vocación artística de Lola Catalá. Tal vez por ello, porque a los nueve años realiza sus primeros dibujos y pinturas al óleo, su obra posee esa soltura, agilidad y precisión que le permite dejar atrás técnicas y lenguajes aprendidos, para dar rienda suelta a su emoción ante una realidad que plasma con los elementos imprescindibles para que el contemplador quede prendido en la ternura, la sencillez o el dramatismo de la escena.

La figura femenina preside en gran parte su obra junto con el paisaje rural o urbano, y una y otro son tratados desde una perspectiva compositiva dinámica y abierta. El éxodo de mujeres en grupos, con niños de la mano o en brazos, resulta tan doloroso como el paisaje abstracto y delicuescente que se abre a un ilimitado horizonte. En otras composiciones capta del natural escenas de juegos infantiles como “niñas saltando a la comba”, o el instante de un paso de danza que convierte en una fuga expansiva de rojos, desplegada y etérea.

Dibujos, acuarelas y óleos dejan constancia de la destreza de la línea o el pincel, que aboceta y perfila como domina el volumen y la composición. El color es un logro importante de su hacer. A su través la pintora controla y filtra acompasadamente grises y blancos en tenues gradaciones, o azules, verdes y amarillos que la pintura al agua dota de opacidad o transparencia.

En toda la obra se impone, a una bien afirmada maestría, una intuición por encima de saberes, que hacen de Lola Catalá una artista capaz de aventurarse por nuevas sendas, en su afán de fijar un fragmento vibrante de realidad que muestra transfigurado en virtud de la poética del sentimiento.

ROSA MARTÍNEZ DE LAHIDALGA. Asociación Expañola e Internacional de Críticos de Arte
Un lugar para el Arte…

Obras de Lola Catalá, una autora de largo recorrido dentro del circuito que ahora hurga al encuentro de un universo donde los encantos trascienden desde las luces y sombras, entre el aliento acaso desesperado pero cadencioso de la marcha a ninguna parte de mujeres en perpetuo éxodo, de las que apenas conocemos su caminar y su anatomía drapeada de colores nacarados por efecto de sus pinceles.

Son obras éstas, suscitadas por ese vuelco en el ánimo que la propia artista sintió en un instante concreto y que le llevó a plantearse esa otra realidad tan plausible que siempre se mira desde fuera.

Obras éstas que también se ocupa en obra gráfica de forma paralela a una pintura de peculiar arquitectura compositiva, que se nos antoja emotiva y cargada de recursos estéticos con carácter de personalidad.

JUAN ANTONIO TINTE. EL PUNTO DE LAS ARTES (4 a 10 de febrero de 2005)

Óleos y acuarelas de Lola Catalá

El movimiento continuo, la duración ilimitada, la resistencia a una permanencia pasiva, el avance valiente -que no la huida temerosa- impulsa a las mujeres que protagonizan el trabajo reciente de Lola Catalá.

El éxodo deja de ser algo traumático para convertirse en camino hacia la esperanza de hallar otros ámbitos, lugares donde durar, donde configurar un nuevo estadio vivencial, pues tal vez la fijeza y el acomodamiento sean rasgos impropios de lo humano.
Estamos, pues, ante una pintora que, de entrada, se remite -y nos remite- a estancias anímicas. Pero este sentido latente de una determinada realidad no es el único registro que da carácter propio a la pintura de Lola CataIá. Es fundamentalmente su manera de elaborar su discurso plástico lo que nos desvela una mirada inventiva, creadora, de una sensibilidad excepcional.
Sus óleos y acuarelas restituyen la naturaleza desde la síntesis de luz y color, registros que establecen un sentido propio de la entidad real representada, que en el fondo resulta más real en su expresividad que cualquier imagen rigurosamente académica. Es así como Lola Catalá cultiva la sutileza, desde la perspicacia de un color bien aplicado que va creando un universo propio de pureza estilística, haciendo una tersura de cada rincón iluminado con acierto en la descomposición tonal de colores dominantes en cada pieza.
La artista desarrolla un proceso de investigación plástica lleno de sugerencias y significaciones adheridas que nos dejan entrever su notable imaginación creativa. Pero Lola Catalá posee no sólo una técnica que aplica con la etérea virtud de los hechos depurados, sino que alberga una sólida capacidad compositiva, pues si bien algunas de sus piezas albergan un gran número de personajes, éstos aparecen siempre dentro de una vertebración rigurosa pendiente de lo armónico.
Lola Catalá es dueña de una sólida y amplia formación en muy diversos ámbitos de las artes plásticas (acuarela, óleo, grabado,..). Su amplio recorrido expositivo, con numerosas exposiciones individuales, colectivas y ferias de arte, se encuentra jalonado por numerosos premios y reconocimientos.

CARLOS DELGADO. EL PUNTO DE LAS ARTES (1 a 7 de julio de 2005)

Acuarelas de Lola Catalá

 
Ante una obra que tiene en el humano su capital, las reacciones en el observador pueden ser cambiantes. El tratamiento nos sitúa ante una historia jamás contada, o, por el contrario, somete nuestra atención hacia ese margen indefinido que hace de la pintura un elemento más a tener en cuenta, dé cara al encuentro y articulación, donde el hecho destacado tiene su capacidad de invocar en tanto que el ejercicio plástico sea una derivación estética a expensas del asunto tratado.
En esta línea de trabajo, hallamos de nuevo las acuarelas de Lola Catalá que ahora presenta bajo el título “Pasos y sendas”. En esta ocasión la pintora articula toda la muestra con un mismo propósito donde se desdobla y rompe la línea entre la observación. En efecto su obra obliga a un doble ejercicio en el que nunca sabemos si nuestra ubicación atiende a un proceso de integración con la escena o simplemente nos brinda la posibilidad de hallarnos como espectadores de lo que allí acontece.

Y lo que allí ocurre son siempre acordes de interpretación humana, bien definidas en ademanes y unidad de conjunto, para ser objeto de un caudal compositivo que se construye en la aglomeración ordenada en forma de continuo peregrinar hacia el lado opuesto al que se halla aquel que observa. Una doble sensación de vacío y esperanza, de huida y retorno se deja sentir por todas y cada una de estas composiciones en las que todo es calma y nada se dispersa como atizado con apremio.

En este sentido, su particular manera de abordar la disciplina de la acuarela, nos deja un ejemplo de cómo sin apenas paisaje más allá de lo intuido, la humedad logra dibujar un paisanaje de estructura humana y atmósfera relacionada con las intenciones a modo de melancólica sensación, donde el lugar pudiera ser cualquiera el horizonte incierto y por supuesto, donde la coral de pasos y atuendos redundan en la capacidad de la artista para abstraer y hacer de cada pieza un sugerente universo de lirismo compositivo.

JUAN ANTONIO TINTE. EL PUNTO DE LAS ARTES (11 a 17 de noviembre de 2005)

 
Lola Catalá ...nuevos territorios
Galería ESPACIO 36, Zamora, mayo de 2006

Siempre en movimiento...avanzando...y siempre la figura femenina izándose en el paisaje. Lola hace de sus cuadros un éxodo constante. Es el camino que nunca acaba...
Estas revelaciones pictóricas dan mucho juego para el psicoanálisis aunque el profano se tenga que limitar, simplemente, a analizar la técnica, tal vez la estética de la obra. Sin embargo es evidente que a través del arte se descubren no pocas singularidades de la vida de los artistas.

Lola Catalá juega mientras pinta y parece que no quisiera abandonar el juego.
La técnica de la acuarela sirve a Lola para ensombrecer o aclarar esas figuras, siempre en movimiento, haciendo caminos imaginarios sobre territorios húmedos o preñados de la luz del ocaso.

Acostumbrados a mirar largamente desde la infancia, los ojos ávidos de Lola Catalá guiaron con precisión sus dedos para jugar con los colores y transmitir esa suave armonía entre el negro, el azul o el ocre.
Maestría y concienzudo tesón dan como resultado esta muestra, sinfonía poética, a la no hacen falta ni versos ni pentagrama.
CONCHA PELAYO. El Duero que me lleva. Diario Digital de Castilla y León

http://infoenpunto.com/not/1668/acuarelas_y_grabados_de_lola_catala_en_la_galeria_zaca/

http://www.latribunadetoledo.es/noticia.cfm/Vivir/20100822/juegos/catala/94B20DCC-F687-B5BF-9EF2CBC9894DCC4E